LA REPRESENTACIÓN

El Ball dels Salvatges, consta de tres partes destacadas:

EL AMOR

El Ball dels Salvatges es una representación alegórica entorno al amor, por ello, en cada actuación, una pareja es homenajeada y preside la el acto disfrutando de la representación desde una situación privilegiada. Es el pretexto ideal para que los narradores, en sus cabalgaduras, puedan explicar que los distintos grupos de dances representan distintas formas de amar: el amor cortés, la virilidad y la lujuria.

El amor no es una ciencia exacta, por eso las damas les rechazan y los aceptan a la vez, porque la fusión de las distintas formas de amar son causa del amor eterno.


EL MIEDO A LA BARBARIE

La paz inicial que se respira en la plaza, con la dulce música que suena en directo y los vistosos bailes realizados por las damas, poco a poco se va perdiendo ante las rivalidades de caballeros y cazadores por conseguir los favores amorosos de las damas.

El miedo a las fuerzas de la naturaleza y a la barbarie, un miedo a resonancias muy antiguas, es el que provocan los salvajes al irrumpir en la plaza, generando el caos entre el público.

Tras el juicio, las damas toman protagonismo dominando la situación.



EL JUICIO

Cada año la furia de los salvajes se ve en aumento debido  a ciertos temas relacionados con la actualidad:
2007: Forasteros
2008: Turistas
2009: La banca y la crisis económica
2010: Año internacional de la Diversidad Biológica. Crítica de malos hábitos en el monte.
2012: Año internacional de la Energía Sostenible. Crítica del derroche energético.
2014: Recortes en el medio rural y pérdida de servicios en educación y sanidad en el municipio
2016: Las repetidas elecciones generales
2018: ...

El Salvaje denuncia ciertos hechos y da su visión de los mismos. Esta parte teatral, en la que se enfrentan distintos personajes, es reconocida como el juicio ya que al final se declara sentencia y se restaura de nuevo el orden en la representación.


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